Obituario IV
19/12/2004
Por lejos, fue la que más lejos amé. Y por lejos, dejamos de amarnos. O nos amamos tanto, que pegamos la vuelta. No sé. Era buena, muy buena, quizás demasiado, y yo la quería por su maldad oculta…
Le hablaba a las plantas, y les pedía perdón. Llegó a portar a los hijos que nunca tendríamos, a ser la que me acompañaría, llegó a tantos lados, a tantos lados las llevé, que siguió apareciendo en todos lados.
De día tejía planes y arrastraba su vida. De noche la visitaban fantasmas. Nunca entendió sus mensajes y los fantasmas se fueron. Y yo me fui también, y ya nada fue lo mismo. No me entendió, no la entendí. La única manera de entendernos, era de cerca, juntos. Lo más unidos que pudimos estar.
Murió no sin ser la que más dolor causó. Murió e hice lo peor: me rebajé, lloré, despotriqué, me humillé. Pero nada iba a traerla a la vida. Murió e hice lo mejor: la enterré, ni tan hondo para olvidarla, ni tan poco como para recordarla.

December 24th, 2004 a las 5:55 pm
Que descanse en paz…. y que Dios la perdone por no saber apreciar lo que tuvo mientras viv�a.
December 28th, 2004 a las 12:24 am
“Los muertos que vos mat�is, gozan de buena salud.”
Dios seguro la tiene en su gloria. Lo interesante es preguntarse si hubo algo que apreciar, porque trat�ndose del Obituario n�mero cuatro, en tan pocos meses; m�s que una persona a la cual hay que apreciar, parece tratarse de un Asesino Serial. Todas se mueren, lejos de ser r�mantico peca de morboso. Parece ser un �ngel negro, el Angel de la Muerte. No es capaz de dar vida, s�lo da muerte.
December 28th, 2004 a las 1:37 am
As� como Dios la debe tener en la glora, as� deber�a encargarse de la gente que no entiende, que no se preocupa por leer y sobre todo, que carece de la atemporalidad de un escrito.
Pobres, porque antes entrar� un camello por el ojo de una aguja, que una certeza en sus cerebros.
Am�n, hermano.
December 28th, 2004 a las 2:30 pm
Entonces consid�rate en la Gloria de Dios, porque tambi�n eres como esos a quienes describes. Recuerda que la Soberbia es un Pecado Capital.
Am�n hermano.
December 28th, 2004 a las 3:47 pm
Qu� f�cil y cobarde es la acusaci�n, hundido en las sombras del anonimato. Realmente, un acto de “valent�a”. Veo que mis Obituarios (o este en particular) te removieron las entra�as, es bueno enterarse de eso tambi�n, sea en el sentido que sea.
December 29th, 2004 a las 12:32 am
Tus comentarios mordaces y defensivos est�n muy lejos de la verdad, veo que sigues sin ver. No sabes nada de lo que tus obituarios provocan, sigues pecando de soberbio y jugando a ser un dios todopoderoso quien da y quita la vida a su antojo. Piensa como quieras, Dios igualmente te tendr� en su Gloria. Dios nunca abandona a sus hijos. Mi tarea aqu� ya ha sido cumplida.
Am�n, hermano.
December 29th, 2004 a las 2:25 am
Ya fuiste advertido, hasta que no uses tu nombre, asi de poco ser�n tomados en cuenta tus comentarios. Los fantasmas no existen, y mucho menos comentan.
December 30th, 2004 a las 12:34 am
�Es que acaso no sabes leer?
Te he dicho bien clarito que “mi tarea aqu� ya ha sido cumplida”.
No ver�s m�s comentarios sino hasta que la situaci�n as� lo amerite.
Am�n, hermano.
December 30th, 2004 a las 2:35 pm
Nooo, si yo se leer clarito, el que parece que tiene problemas compulsivos de responder y no dejar el blog, sos vos. Pero bueno, igualmente, ya has sido advertido, mientras no pongas tu nombre, Anonimamente no me importa nada lo que pongas. Suerte, deb�s ser de los que la necesitan.
January 7th, 2005 a las 8:50 pm
Pues…. como que me da la impresi�n de que, con tantas muertitas, a “Anonymous”, adem�s de la sorpresa de identificarse con alguna de las ya fallecidas, le ardi� hasta donde se le termin� el hilo al Se�or.