¿Y ahora?
23/04/2005
Ya estaba acomodándose todo, cada ficha en su lugar, cada casillero previamente ocupado o vacÃo, a la espera del comienzo, del inicio. Yo, con las blancas, avanzo un peón. Ella, sin dudarlo, movió su león…
No comprendÃ, me paralicé. Seguà con mi idea y movilicé un diestro alfil. Ella, con su Elefante ahora libre, arrasó con la mitad de mis defensas.
Y ya no supe que mover.
