Fin.
23/11/2005
Parado frente al espejo del baño, pensó en como se había desenvuelto todo, en las discusiones, en los llantos, en los gritos, en los silencios. Recordó haberla besado tantas veces, y tantas veces haberle dicho que ya no quería saber nada…
Y ahora ella no estaba. No estaba y no había dejado nada. Antes de irse, tomó incluso su propio reflejo del espejo y lo arrancó, grabando la sentencia a fuego de que no volvería a ser vista. Y parado frente al otro espejo, el del baño, comprendió que era hora de aceptarlo.
Tomó el cepillo de dientes rosa, y lo arrojó al cesto de basura.

November 24th, 2005 a las 5:44 pm
Tienes raz�n, en momentos as� no hay nada peor que un puto espejo… alg�n d�a, Pablo, ellas tambi�n extra�an ese reflejo feo que dejamos, el rastro de la crema dental salpicada y las goterotas del lavamanos, ya ver�
December 3rd, 2005 a las 1:00 pm
….. y que no levanten el asiento del ba�o para hacer pis.