Satisfecho
29/07/2006
Anoche se conjugaron dos eventos que no suelen darse muy a menudo, al menos, no tan a menudo en una gran ciudad (de esas grandes, donde la gente es toda desconocida). Asà que mientras avisaba que salÃa un rato, me ponÃa la campera (el frÃo extremo de anoche no ayudaba, pero bueno, un poco de calorcito en Julio ya era pedir demasiado), y ajustaba los auriculares, salà a caminar en medio de la noche, hasta sentarme en un banquito bastante alejado de cualquier calle o avenida.
Jazz en el ambiente, la noche totalmente despejada y apagón de luz general.
Y yo dándome una panzada de estrellas.
