Capítulo III
24/07/2006
Pasado el primer momento de turbación, parecía que ya no era nada para ella el encontrarse a mi lado. Entonces, en el esplendor de su desorden, el cabello suelto, los labios fríos, más silenciosa, más seria, más absorta que yo mismo, se encontraba tan desembarazada como cuando estaba sentada en un gran sillón. Yo no se que se pueda hacer cosa alguna con aire más natural y más digno.
Nada la sorprendía, nada la chocaba.

July 24th, 2006 a las 11:50 am
Se está poniendo peligroso, esto.
July 24th, 2006 a las 11:52 am
Ya lo habíamos concordado antes, Ale. El amor es una situación de perpetuo peligro.
July 25th, 2006 a las 8:30 am
Después se aprende, de todos los lugares a los que hay que ir, para después poder volver.