De una noche y un demasiado
27/08/2006
Que frustración la de intentar escribir. No porque las palabras no salgan, sino por la carga de saberse tan atrás, tan tarde. Que desdicha la de escuchar tanto, la de leer más y no poder o no llegar, tan solo conformarse con abrazar una humildad no fingida, sino impuesta por otros.
De aquel texto que una vez brotó tanto orgullo, hoy no puedo decir más. Vergüenza, de no haber sido capaz de transformar en palabras ese sentimiento, aunque sea para alguien más. Odio y admiración para los grandes, para los que marcan camino al andar, y no quieren creer la sombra que dejan.
¿Y por qué lo intento, entonces? Porque aún así, tengo cosquillas en el alma y, de cuando en vez, me atraviesa una duda. Porque algunas veces muero en un pensamiento mudo. Porque amo al fruto de mi simiente. Porque estoy vivo y me duele una mujer. Porque el amor se acaba, y trato de ser honesto. Porque la pasión renace, y sé que he de hacerle el honor.
Porque solo nos queda seguir hacia adelante, y hacia adelante es que seguimos.

August 28th, 2006 a las 1:29 pm
La depresión es una amante típica: se ama, se padece, se le putea y, a fin de cuentas, hace que la vida sea más interesante.
August 28th, 2006 a las 3:03 pm
Ja ! Yo sabía que en algún lado estaban esas cosquillas.
August 28th, 2006 a las 6:54 pm
Vic: casémonos
August 29th, 2006 a las 1:35 am
Un bello ejemplo de cómo se puede convertir toda frustración en algo sublime.
August 29th, 2006 a las 11:04 am
Ahora entiendo…
¿Es que usted se casa en un mes, pero aún no sabe con quién?
Casi nos engaña