Momentos de amor.
29/05/2007
Como bien dice Louis Armstrong en una de sus canciones, todos, absolutamente todos lo hacemos: en algún punto, nos enamoramos. Pero amor para ser amor, para ser dulce y amargo, para sacar el sueño, no tiene que ser correspondido. O al menos no, en algún momento.
Sino, no tiene gracia. El amor fácil, correspondido de raiz, dulce y rosa desde el comienzo, no tiene gracia. Interesantes y desgarradores son las historias con vueltas, con idas y venidas, con arrebatos de roja pasión o verdes amarguras, amarillas de indigestión. Negras de locura y grises de desencanto. Esperanzas naranjas o esperas marrones, largas y anhelantes.
Por eso, no quiero escribir historias que terminen “bien”. Me gustan momentos de amor, que de no ser amor, serían cualquier otra cosa evitable, manejable y soportable, no provocarían la deshidratación del alma, ni vértigo en el corazón. Pero no. Son amor.

May 29th, 2007 a las 11:26 pm
Los amores fáciles te hacen creer en un montón de cosas.
Los amores de verdad te sacan las ganas de vivir, pero te llenan de vida.
June 23rd, 2007 a las 7:50 pm
Es verdá: “…porque amores que matan nunca mueren”.